miércoles, 19 de julio de 2017

Neonatos y lactancia

¡Hola a todos!

Hoy vuelvo con la historia de la llegada de Gala a nuestras vidas. Como os comenté en el post del nacimiento de Gala, nuestra pequeña estuvo ingresada una semana en neonatos. Una semana que se nos hizo larga... pero que nos sirvió para aprender todo lo que pudimos (como cambiar un pañal, como limpiarla, como bañarla, como cuidar el cordón...) y valorar lo que es tener un bebé sano porque allí había bebés super pequeñitos y con un montón de complicaciones, al fin y al cabo la nuestra solo tenía ratitos de bradicardia y era algo que se regularía por si misma, tal y como nos dijeron y como finalmente ocurrió.

Gala nació un miércoles y yo estuve ingresada hasta el sábado por la mañana, a partir de ese momento Diego y yo pasábamos el día entero en el hospital y por la noche nos íbamos a casa a descansar, así que nos perdíamos las tomas de por la noche, pero estar más horas en el hospital era agotador y más sin saber cuantos días podía alargarse la situación, así que estábamos en las tomas de las 9, las 12, las 15, las 18 y las 21 y nos quedábamos allí hasta las 22 o las 23, según el día.

En una de las cosas que más nos ayudaron en neonatos fue en la lactancia materna. El día que nació Gala no me la pude poner al pecho pero desde el día siguiente en cada toma que íbamos me la ponía en el pecho antes de darle el biberón. Esta foto es de nuestra primera vez, yo con la bata verde que teníamos que ponernos para entrar en neonatos y ella en pañal porque como pasó el primer día en incubadora, allí estaba desnudita.


Si, Gala tomó biberón la primera semana, al estar en neonatos tenían que saber lo que comía así que como os decía primero la poníamos al pecho y casi siempre estaba el personal pendiente de que se agarraba bien, de estimular que chupara, de masajearme el pecho y después ella se tomaba su biberón. El sábado tuve la gran subida y me pilló allí, el pecho se me puso enorme y super duro así que en cuanto me vieron empezaron a ayudarme con los masajes y me pusieron el sacaleche ya que tenía el pecho tan duro que Gala no iba a sacar nada. Después de eso la lactancia fue como la seda, Gala se agarraba (y se agarra) fenomenal, seguíamos dándole biberón hasta que con mi leche tenía bastante y por las noches cuando estábamos en casa yo me sacaba leche para que luego se la dieran allí por las noches, incluso como tenía mucha leche en cada toma allí me sacaba lo que ella ya no quería y así conseguimos que al día siguiente de la subida ya solo tomara leche materna. ¡Bien por nosotras! 

Así que a pesar de todos los comentarios y todo lo negativo que había leído, mi bebé se agarro al pecho perfectamente y tenemos implantada la lactancia materna perfectamente a pesar de haber tomado biberón, que al parecer es el demonio si quieres que tu bebe se agarre al pecho. Y como nosotros, todos los bebés que estaban en neonatos, todos tomaban biberón y se agarraban al pecho. Todo eso sin haber tenido piel con el piel, sin haber estado en el pecho desde el minuto 1 y sin poder ponérmela en el pecho en cada toma, ya que por las noches le daban exclusivamente biberón. Así que, mujeres del mundo, no os agobieis, con perseverancia se puede implantar la lactancia materna sin dramas. 

Personalmente, en ningún momento, estuve preocupada, si Gala se enganchaba al pecho perfecto, si a las dos nos iba bien con la lactancia materna, super perfecto y si no podía ser, pues no podía ser. Afortunadamente, aquí estamos las dos tan contentas con la lactancia materna, y ya van 3 meses. Hemos tenido nuestros momentos, con sus pequeñas crisis de lactancia pero se nota que va creciendo y mama mucho mejor y más rápido.

Pues hasta aquí nuestra experiencia, que espero os sirva a las futuras mamás que lo leáis. ^_^

Sed felices.