viernes, 16 de junio de 2017

Gala ya está aquí

Después de 40 semanas de embarazo que se me ha hecho larguito, especialmente el último mes, NUESTRA PEQUEÑA GALA YA ESTÁ AQUÍ ^_^

En realidad nació el 19 de abril y desde entonces estoy intentando sacar un ratito para sentarme y contaros mi experiencia pero no he encontrado el momento hasta hoy, y eso que nuestra niña es super buena... no me quiero imaginar los papas de niños que están todo el día llorando o están inquietos.

Mi embarazo llegó después de bastante tiempo esperándolo y llegó con un poquito de mala leche, durante casi los 6 primeros meses me encontraba hecha polvo, con muchisimas nauseas y malestar, luego llegó el dolor de espalda, luego me costipé y me duró 15 días, después la espalda siguió molestándome, para costiparme otra vez y mientras tanto la tripa crecía y crecía hasta un punto en el que ya estaba deseando que Gala naciera, pero se hizo esperar hasta la semana 40 + 2 días :)

Después de ir 3 veces a monitores y a la ginecóloga en las últimas 3 semanas sin que pareciera que Gala quisiera nacer, a las 6.45 h del 19 rompí aguas, así que todo comenzó tempranito. Y tengo que decir que yo no me imaginaba que al romper aguas iba a salir tantísimo líquido... era un no parar... Así que sin prisa pero sin pausa nos empezamos a preparar para irnos al hospital, tal y como nos habían dicho en el curso preparo.


Llegamos al hospital a eso de las 9, donde me miró la ginecóloga de guardia y me dijo que las aguas no estaban claras del todo y que me pondrían oxitocina para acelerar el parto. Así que me prepararon y me llevaron a la sala de dilatación, donde la matrona me dijo si quería ponerme ya la epidural, inocente de mi, le dije que no, que iba a ver como iba la cosa antes de ponérmela, pero claro me pusieron la oxitocina y las contracciones empezaron a llegar muy fuertes y muy frecuentes, sin que me cuerpo estuviera preparado ya que no había tenido ni una contracción natural, así que le dije a Diego, que me pusieran ya la epidural... el anestesista llegó rapidísimo y en un ratito empecé a notar los efectos aunque durante todas las horas que duró el parto tuve que pedir que viniera el anestesista 3 veces más para ponerme un chute extra porque estaba notando las contracciones muy fuertes y tenía muchos dolores.

Durante todo el proceso una de las cosas que peor llevé fue no poder beber nada, estaba seca y más con el calor que hacía en la sala de dilatación, pensé que me iba a dar algo. Nunca he estado tantas horas sin beber en mi vida y encima después del parto aún tenía que esperar 2 horas más... cogí el agua con unas ganas cuando pasaron...

Bueno el parto seguía avanzando, iba dilatando bien pero la peque no terminaba de encajarse así que había que seguir esperando pero a eso de las 5 y pico empecé con un dolor insoportable, más que las contracciones me dolía la tripa, en ese momento creí que iba a perder el control que durante todas las horas había mantenido a raya. Con tan mala suerte que en ese momento estaban atendiendo otro parto y no podía venir la matrona... Diego iba y venía y al que pasaba le iba diciendo que estaba echa polvo hasta que la ginecóloga pasó y entró a explorarme, me dijo que aún quedaba un par de horas, que estaba bastante dilatada y llamó al anestesista, que vino de nuevo y me puso un chute muy fuerte, me dijo que en una hora no podía parir porque no iba a tener fuerza. Me dio igual, solo así noté alivio y justo al ratito me dijo la ginecóloga que íbamos a hacer una prueba de parto en quirófano, porque Gala no se encajaba, si daba 4 empujones y no funcionaba, me haría una cesárea porque las aguas estaban ya muy turbias y la niña tenía que salir rápido.

Entonces oímos al anestesista quejarse porque le habían dicho que me quedaba al menos una hora y media y por eso me había puesto tanta anestesia pero la ginecóloga decidió que con la anestesia que tenía puesta podía hacerme la cesárea y estaba convencida de que iba a ser cesárea. Entonces el anestesista muy preocupado porque no pudiera empujar estuvo en quirófano conmigo, haciendo pruebas hasta que llegó la ginecóloga y el resto del equipo. Cual fue la sorpresa de la doctora cuando vio que Gala se había encajado al cambiarme a la camilla de quirófano, así que llamaron a Diego y todo comenzó. En unos 15 - 20 minutos ya estaba fuera, empujé cuando me dijeron y fue todo bien, pero la peque había tragado líquido y sufrido bastante así que me la pusieron unos segundos encima y se la llevaron super rápido para conseguir que respirara. Según nos dijeron la primera hora fue bastante complicada pero luego se recuperó muy bien, lo único que se quedó con las pulsaciones bajas, por lo que tuvo que quedarse ingresada hasta que se le regularon por sí misma.


Al final estuvo una semana ingresada pero sin medicación ni nada puesto salvo los monitores. Esos días allí nos sirvieron para aprender un montón de cosas porque el personal de neonatos se portó fenomenal, ya que no sólo nos ayudaron con la niña si no también con la lactancia, pero ese tema ya lo dejo para otro día.

En fin, que nuestra pequeña Gala ya está con nosotros y es un amor. Nos tiene a todos loquitos de amor. Y tanto el parto como el postparto ha sido mejor de lo que pensábamos... los papis primerizos tenemos muchos miedos e incertidumbres que luego se pasan según vas viendo que todo va bien y las hormonas hacen que el dolor se te olvide rapidisimamente. ;)

La verdad es que cuando piensas como quieres el parto, o al menos, como crees que va a ir, te creas unas espectativas que en mi caso no se cumplieron... creíamos que todo sería más natural, aguantaría sin epidural (al menos un rato), cuando naciera Gala haríamos el piel con el piel, tendríamos nuestro vinculo, la vestiría cada día con los looks que llevaba preparados en las bolsitas que nos hizo mi madre... bueno un montón de cosas que no se cumplieron, pero que no han hecho que haya sido peor, si no diferente.

Creamos el vínculo aún cuando no te ponen encima a tu bebé, es tu bebé y tienes toda la vida para estar con él, para abrazarle, hacer piel con piel o lo que sea. En nuestro caso, hasta al día siguiente del parto no pude cogerla y creedme tenemos un precioso vínculo. Así que no os coman la cabeza... tengo la sensación que hay muchas depresiones postparto por no cumplir las espectativas, porque te meten en la cabeza el tema del vínculo o la lactancia y todo es mucho más natural.


Espero poder seguir contándoos en los próximos días.

Sed felices.