jueves, 17 de marzo de 2016

Regalos Molones: Otello en el Liceu

Allá por agosto del año pasado, por mi cumpleaños, mi maridito me regaló entradas para ver un ópera en el Liceu de Barcelona y, a finales de enero pudimos ver la ópera que elegimos: Otello de Verdi. Cuando me ofreció las diferentes opciones, lo tuve claro, quería una de Verdi. Desde que con 12 - 13 años hize un trabajo para la asignatura de Música sobre este compositor lo tuve claro: Algún día tenía que ver una opera suya y afortunadamente ya han sido 2: Aida en el Auditorio de Sant Cugat y Otello en el Liceu. Soy afortunada.

Fue toda una experiencia, una de esas que hay que vivir, al menos, una vez en la vida, y me encantó: el teatro es espectacular, la puesta en escena magnifica, las voces de los actores impresionantes... Sin duda un regalo de esos para recordar. 

El Liceu me sorprendió por lo alto que es, la verdad es que los espectadores del último piso deben de ver poco, y por su preciosa cupula. Nosotros estuvimos en la primera fila de un palco lateral en la primera planta y se veía super bien y gracias a las minis pantallas que hay para cada asiento, donde está la traducción (se puede elegir entre catalán, castellano e inglés), se puede seguir perfectamente la obra.