martes, 25 de marzo de 2014

Puedo prometer y prometo

Hace unos días que tengo unas cuantas cosas en la cabeza de las que quiero hablaros, pero entre unas cosas y otras no me ha dado tiempo. Lo primero es que ayer hicimos la fiesta del bebe para mi amiga A y su pequeñina, quedó todo precioso y estoy deseando contaros como fue pero aun no tengo las fotos preparadas así que mejor espero a las fotos y mientras tanto hago un cambio radical de tema con mi pequeño homenaje a un gran hombre: Adolfo Suárez


Puedo decir sin equivocarme que ha sido el mejor presidente de nuestra democracia. Un político de los que no quedan. Un político que buscó y rebuscó el consenso, tan necesario en la época que le tocó vivir. Una época en la que eran muchos los problemas a los que había que dar soluciones. 

Un hombre que tuvo que irse por la puerta de atrás, repudiado por los suyos, por los que en otra época le encumbraron. Y, que hasta años después, no le reconocimos lo que hizo por nuestro  país. 

Era un hombre al que creías, con una dignidad que ya quisieran o quisiéramos muchos. Un hombre que enamoraba, al que creo que hubiera votado si hubiera tenido la oportunidad. Siempre me fascinó su figura, su buen trabajo, la manera en que tuvo que marcharse y como le cerraron todas las puertas cuando formó el CDS. Me encantaría que hubiera escrito sus memorias y que todos hubiéramos sabido que pasó de su propia mano. Una lástima que acabará sus días sin saber quien fue y lo grande que fue lo que hizo.

Escuchaba el otro día que los jóvenes que no vivimos la transición, echamos todas las culpas de la situación política del país a que no supieron hacerlo en esa época. Y no puedo estar más en desacuerdo. La transición se hizo lo mejor que se pudo, se llegaron a pactos que ahora serían impensables, todos y digo todos: la izquierda, la derecha, los sindicatos, los empresarios,… pusieron de su parte. 

Yo diría que el problema que tenemos ahora es que nos hemos echado a dormir y no hemos cuidado y hecho madurar una democracia que nos fue dada, por la que no luchamos ni peleamos. Menos quejarse y más soluciones, pero soluciones reales, no utopías como las que estoy escuchando en los últimos tiempos, pero mejor eso lo dejo para otro momento.

La culpa no es del pasado, es del presente. De un presente en el que hemos dejado que nuestros políticos, nuestros bancos, nuestras instituciones… hicieran lo que quisieran porque todo iba bien, podíamos comprar casas, coches, viajar… ¿qué mas podíamos pedir? Pues sí que podíamos pedir más, podíamos pedir dignidad y respeto para cada ciudadano y para nuestras instituciones corrompidas por individuos que solo piensas en ganar dinero y no en los intereses generales.

Solo puedo acabar diciendo ¡Gracias Adolfo Suárez! Sin tu paso por el Gobierno, España no sería lo que es. DEP. 

Si no habéis escuchado o leído el discurso de Adolfo Suárez, hacedlo, no tiene desperdicio... Os dejo con algunas de sus perlitas, que bien nos podrían prometer ahora...

"Puedo prometer, y prometo, intentar elaborar una Constitución en colaboración con todos los grupos representados en las Cortes, cualquiera que sea su número de escaños. Puedo prometer, y prometo, porque después de las elecciones ya existirán los instrumentos necesarios, dedicar todos los esfuerzos a lograr un entendimiento social que permita fijar las nuevas líneas básicas que ha de seguir la economía española en los próximos años. Puedo prometer, y prometo, que los hombres de Unión de Centro Democrático promoverán una forma fiscal que garantice, de una vez por todas, que pague más quien más tiene. 

Puedo prometer, y prometo, un marco legal para institucionalizar cada región según sus propias características. 

Puedo prometer, y prometo, que trabajaremos con honestidad, con limpieza y de tal forma que todos ustedes puedan controlar las acciones de gobierno. 

Puedo, en fin, prometer, y prometo, que el logro de una España para todos no se pondrá en peligro por las ambiciones de algunos y los privilegios de unos cuantos."

Lo dicho, hasta siempre.