miércoles, 6 de marzo de 2013

Hoy estoy cabreada...

...y necesito desahogarme así que os va a tocar aguantarme un ratinin. La verdad es que cuando he salido de trabajar lo primero que he pensado tengo que escribir en el blog en cuanto llegue a casa y tengo que contarlo todo... pero según ha ido pasando el rato me he ido relajando y ya no se si será tan buena idea hacerlo...

En fin, allá voy.

Hoy estoy cabreada por dos razones: 

La primera, porque ayer robaron a unos familiares muy muy muy cercanos. Ya no es malo que te quiten tus cosas, que si lo es, pero para mi lo realmente malo es que entren en tu espacio, lo revuelvan, lo destrocen y se lleven tus cosas que quizás tienen más valor sentimental que económico. 

De ese sitio que es tu casa, tu sitio de tranquilidad y seguridad... No entiendo como se puede llegar a esto, como pueden entrar, llevarse cuatro cosas y destrozarlo todo. Esta tipo de gente me da asco y me indigna.

La segunda, tiene que ver con mi trabajo y, ya se que no debería cabrearme y perder el tiempo porque no lo merece pero no puedo evitarlo, las injusticias me revientan y lo que quieren hacer es una enorme injusticia.

Soy funcionaria, como ya os he dicho en alguna que otra ocasión y tengo que decir que en la Administración hay cosas que funcionan fatal. Trabajamos como podemos con lo que tenemos. Tratamos de ayudar a los ciudadanos en la medida de lo posible, ajustándonos a los procedimientos y los dichosos sistemas. Esos sistemas que harán que nosotros desaparezcamos o al menos eso creen los que nos dirigen. 

Así que cuando un ciudadano venga y le digamos: mire lo siento no podemos hacer nada, el sistema no nos deja; y nos respondan, pero detrás de los sistemas hay personas. Tendremos que decirles: si que los hay pero somo simples peones sin capacidad de decisión ni reacción, vaya y proteste al Delegado, que es quien se merece su cabreo y no yo.

Nuestros Directores, Delegados, Subdelegados... quieren que seamos robots que les hacen caso a sus tonterías sin protestar ni pensar. Hoy me han reprendido por hacer bien mi trabajo, por hacer más trabajo y más rápido que otras administraciones y tratando de ayudar a esos ciudadanos que están en un situación crítica, y me dicen que deje de hacerlo, que haga lo que diga ese sistema que ellos hacen que sea injusto, indigno y abusivo.

Así que si, estoy indignada y cabreada. Y como esto siga así voy a tener que llamar a Jordi Evolé a ver si el le pone las pilas a estos sinvergüenzas que nos dirigen, que solo quieren achuchar a los más indefensos y, para eso que no cuenten conmigo. No me gustan esas llamaditas sin dar la cara, a ver si se atreven a dejar por escrito las barbaridades que quieren que hagamos.

¿Sabéis qué? me he quedado muy a gusto y eso que no puedo daros más datos. 

Gracias :)