jueves, 20 de enero de 2011

¿Y cómo fue?

Era una mañana de domingo, MacGyver se pegó un madrugón (para ser fin de semana) así que pensé que se iría con la bici y yo seguí durmiendo. Hasta que le oí trastear en la cocina, pero no le dí más importancia. Me levanté al ratito y me dijo que me acostara, que él me despertaba. Así que obediente me fui a la cama. Mientras tanto yo pensaba, ¿qué estará preparando? pero lo que no me esperaba era esto.*

El caso es que al ratito oigo nuestra canción de Elvis, salgo y tenía todo con velitas y el desayuno en la mesa. Me lo pidió y yo me reí...si si me reí...me puse tan nerviosa que me entró una risa floja...yo que lloro por todo y, este momento, me pongo a reír...Así que el pobre se quedó alucinado. Me recompuse, le dije que si y no fui capaz de desayunar...así soy yo!



*No me lo esperaba ni imaginaba...Yo le había insistido antes a MacGyver, pero él siempre me decía que me lo pediría cuando quisiera, que de momento no y, resulta que me tenía completamente engañada porque lo tenía pensado desde hace meses...si es que soy más inocente...