viernes, 18 de junio de 2010

Veto al burka...

De nuevo la polémica está servida...

Cuando aún está caliente el tema del velo islámico en los colegios, surge otra polémica: el uso de prendas que cubren el rostro, tales como el burka o el niqab, en las instalaciones públicas. Y, ya son varios los municipios que lo han prohibido: Lleida, El Vendrell, Girona y Barcelona.

Y, como siempre, hay opiniones para todos los gustos. Para unos atenta contra la libertad religiosa y de la mujer (por lo que varios líderes espirituales musulmanes ya están pensando en interponer un recurso de insconstitucionalidad), para otros lo que atenta contra la dignidad y libertad individual es llevar esas prendas y, para otros, es una medida acertada por seguridad.

Entonces, ¿Qué hacemos? si es por una razón religiosa ¿permitimos cualquier cosa? Eso ya sabemos que no puede ser, deben primar otros derechos y libertades. Una prenda que oculta el rostro por completo, por mucha opción personal que sea el llevarlo, atenta contra la seguridad, porque es imposible identificar a una persona (y esto no sólo se extiende a burkas y niqabs, si no también a pasamontañas o cualquier otra prendra que impida dicha identificación). Si, ya nos metemos a cuestionar la presunta libertad de las mujeres que optan por llevarlo y sus razones, estas prendas atentan contra la dignidad, la libertad y la igualdad entre hombres y mujeres.

No creo que estas medidas dificulten la convivencia ni que sean medidas xenófobas; por el contrario, toda convivencia requiere unas normas (o, ¿acaso las parejas y familias que conviven no tienen sus propias reglas para una feliz y pacífica convivencia?) y, ante el creciente aumento de personas con una cultura y educación distinta a la nuestra, dicha regulación es inevitable. Pero, creo que sería un error que el Gobierno regulara este aspecto en la futura Ley de Libertad Religiosa, no es el lugar ni el momento...

[Imagen obtenida de la edición digital del periódico 20minutos.es del día 15/06/2010]