jueves, 17 de diciembre de 2009

Uno de los problemas de nuestro país...

En esta primera ocasión, quiero tratar un tema conocido por todos: El Fraude Fiscal. Últimamente, no hacen más que llegar hasta mi, noticias sobre el nivel del mismo en España y, los datos son alarmantes, como que hasta un 70% de los propietarios de viviendas en alquiler no las declaran, aunque el porcentaje varía según la Comunidad Autónoma; como que uno de cada cuatro euros que mueve nuestra economía tampoco se declaren; o, como la cantidad de millones que circulan ilegalmente en billetes de 500 €.

Ante todo esto, me viene a la cabeza algunas ideas:

La primera de ellas: es la teoría de que si se puede eludir el pago de impuestos, se hace. Las formas son muchas y dispares: que nos ofrecen facturas sin IVA las cogemos sin pensar, que nos piden facturas sin IVA las damos pensando menos aún, que soy una de las grandes fortunas del país, pago menos que los que menos tienen (sin perjuicio de la evasión de capitales a los paraísos fiscales), que tenemos un piso alquilado ¿para qué declararlo?, y como estos ejemplos, otros tantos más. En definitiva, la idea es pagar lo imprescindible.

La segunda, y más preocupantes, es que defraudar en nuestro país es hasta bueno, se dice por ahí, sin reparo, a lo que se responde con palmaditas en la espalda y felicitaciones. No tengo muy claro el porqué…no sé si será porque se ve a Hacienda como el malo de la película, porque pensamos que a nosotros no nos van a pillar nunca o, es que sencillamente, somos delincuentes en potencia; el caso es que pasa una y otra vez.

Pero seamos realistas, Hacienda está ahí, quizás falten recursos técnicos y humanos, pero aún así, está. Y, además, si queremos que cuando enfermemos nos atiendan, que nuestros hijos tengan buenos colegios, institutos y universidades, que si perdemos nuestro empleo tengamos subsidio, que nos ayuden con nuestro mayores cuando sea necesario, que cuando seamos mayores y nos jubilemos tengamos una pensión con la que seguir viviendo o que tengamos servicios públicos de calidad, hay que pagarlos entre todos.